Dime cómo te gustan los chilaquiles y te diré de dónde eres

La comida mexicana no sólo es reconocida como deliciosa, sino también es sabido que la tradición incide directamente en los modos de preparación de los platillos. De esta manera, dependiendo de la región en que nos encontremos habremos de encontrar distintas versiones del mismo platillo, y los chilaquiles no son la excepción.

Entre los acompañantes típicos por región encontramos las tortillas en el norte del país, pueden ser de maíz o harina; en el centro con cecina, con camarones en las costas…  El tipo de queso, cuando se les pone, puede variar: desde fresco, cotija, manchego, cheddar, panela, Chihuahua, Oaxaca, añejo, mozzarella y hasta requesón. A continuación encontraremos algunos de los chilaquiles más tradicionales que ponen en alto la gastronomía regional.

Chilaquiles norteños

Son distintivos al llevar en su preparación salsa ranchera y como dosis proteica arrachera (al mero estilo Sonora), nada mejor para redondear el desayuno tradicional norteño al tener como guarnición frijoles charros.

Otro acompañante norteño de este platillo, según el gusto, puede ser la tortilla, ya sea de maíz o de harina.

Chilaquiles con machaca

Porque no todo en el norte es arrachera, también encontramos como variante típica del norte del país los chilaquiles con machaca como complemento proteico, un clásico de Nuevo León.

Se les puede poner sombrerito, distintivo norteño, que sobre todo en Baja California se acostumbra con huevo de codorniz.

Chilaquiles estilo Durango

Jitomate y tomatillo (¿por qué limitarnos a uno solo?), chile serrano y lechuga son las más notables diferencias de este tipo de chilaquiles con respecto a otras regiones, además de su acompañamiento con aguacate.

Chilaquiles sinaloenses

Las tortillas (que se transformarán en totopos) de estos chilaquiles se rellenan de queso, puede ser fresco o  añejo tipo cotija, luego se doran y se sirven bañadas en una salsa de chile ancho. ¡Todo una maravilla de la comida mexicana!

Chilaquiles con cecina

Es común probar este tipo de chilaquiles al centro de la república, especialmente en el Estado de Morelos. Con chile chipotle, epazote y hoja santa son una particular delicia culinaria.

Chilaquiles con mole

Ya alguna vez hablamos sobre ellos, cuando mencionamos a los 5 chilaquiles rebeldes. Sea que estén preparados con mole poblano o oaxaqueño, estos chilaquiles ¡son una delicia! Usualmente se les espolvorea con ajonjolí sobre el mole, el resto queda a la elección de cada quién (como el tipo de queso).

Chilaquiles de Amarillo estilo Oaxaca

Estos chilaquiles se distinguen por tener como base tlayudas cortadas y freídas. La tlayuda es un tipo de tortilla de maíz que además de ser más grande que el promedio de las tortillas tiene un tueste mayor; de tal manera que no es tan blanda como el resto de las tortillas pero tampoco es tan dura como para alcanzar a ser tostada.

También se distinguen estos chilaquiles por tener en su salsa hojas de aguacate. La dosis proteica más oaxaqueña para acompañar los chilaquiles es sin duda el tasajo, y claro, no puede faltar el queso Oaxaca.

 

Chilaquiles mayas

Chile habanero, achiote, vinagre, jugo de limón y de naranja agria, así como cebolla morada son algunos de los ingredientes que intervienen para hacer de este platillo una versión típica del sureste del país, digna de los dioses. Sus acompañantes proteicos incluyen la posibilidad de pollo, camarones o lomo de cerdo. ¡Deliciosos con queso manchego o cotija!

Lonche de chilaquiles o tecolota

De origen incierto, muy popular en Guadalajara pero por su constitución posiblemente atribuible a la Ciudad de México, esta deliciosa abominación culinaria  rellena el bolillo con los chilaquiles. Si consideramos que en muchas regiones el bolillo suele ser acompañamiento para los chilaquiles parece ligeramente más tolerable. Lo cierto es que quienes se atreven a probar este platillo terminan amándolo.

No cabe duda que cuando de variedad y tradición se trata en la comida mexicana los chilaquiles encabezan nuestras listas ¡por eso nos encantan!

 

Editorial La Chilaquila “El lugar de los chilaquiles”